De nada sirve liberar un pez si no se hace adecuadamente y éste muere poco después de su suelta. Conoce las normas básicas para el cuidado correcto de las capturas.
Mas Allá del 'Captura y Suelta'.
Desde que empecé a escribir artículos de pesca, uno de mis objetivos principales ha sido enseñar a los pescadores la importancia de retornar sus capturas al agua. Hace años, era tremendamente difícil convencer a un pescador para que liberase un pez que acababa de pescar y resultaba mas complicado aún si se trataba de un buen ejemplar. Con el paso del tiempo, la forma de pensar de los pescadores ha cambiado y se han ido dando cuenta del auténtico valor de liberar el pescado: poder seguir capturando peces en el futuro, incluso contar con especimenes de mayor tamaño.
El objetivo de la práctica del ‘captura y suelta’ es que los peces puedan continuar con su ciclo vital y ser capturados de nuevo. Pero de poco sirve devolver un pez si no se hace debidamente y éste muere horas después de su suelta por daños físicos, falta de oxigeno, estrés, toxinas en la sangre (ácido láctico), infecciones, altas temperaturas…. Hay quién no comprende el hecho de que no todos los peces que regresan al agua sobrevivirán y que la forma de actuar en el cuidado de las capturas influirá decisivamente en el porcentaje de éxito de maniobra.
Indicaciones a la Hora de Aprehender el Pescado.
Para evitar daños severos, es importante mantener al pez fuera del agua el menor tiempo posible: ¡los peces solo pueden respirar mientras permanecen sumergidos dentro del agua!. A su vez, una pelea corta una vez ha mordido el anzuelo, evita que aumente el estrés y niveles peligrosos de toxinas en la sangre, de forma que tenga opción de recuperarse y continuar con vida.
Un bass se apresa sin dificultad asiéndolo de manera firme y decidida de su mandíbula inferior. Los lucios grandes pueden asirse del opérculo que cubre sus agallas una vez se adquiere suficiente experiencia. ¡Nunca ejerzas presión sobre sus ojos!.
Las sacaderas de alta gama que emplean materiales no abrasivos son útiles, al contrario que los modelos baratos que resultan nefastas para el pez al desproveerlo de su protección. Conviene tener que tener una idea clara de antemano acerca de cómo proceder con cada captura (manejo, desanzuelado, fotografías, etc) para evitar complicaciones.
Pautas Elementales a Seguir Tras la Captura.
Procura evitar daños innecesarios en la extracción del anzuelo. Los anzuelos afilados o sin muerte son menos agresivos. Cuando sea necesario utiliza alicates, fórceps o cualquier herramienta adecuada que te ayude a llevar a cabo la operación rápida y eficientemente. Evita que el pez se golpee contra el suelo, lo que podría dañar sus órganos internos y procura mantener su cuerpo húmedo cuando esté fuera del agua. Pescando con vinilo, un cachete rápido evitará peces clavados profundamente en el vómer. Si extraer el anzuelo resulta difícil y puede producir desgarros, la mejor opción consiste en cortar la línea y dejar que los ácidos del estomago disuelvan el metal del anzuelo.
Una norma esencial consiste en liberar al pez lo antes posible. Cada instante que un bass o un lucio permanece apresado disminuyen sus probabilidades de sobrevivir. No emplees stringers: todos hemos pasado por eso en el pasado pero siempre dañan al pez. Cualquier pescado debería ser retornado a su medio al instante de ser capturado o después de una rápida fotografía. Cuida de manipular al animal con sumo cuidado para evitar cualquier desgarro en sus órganos internos.
Factores de Riesgo.
Si solo un limitado porcentaje de peces liberados apropiadamente sobrevive, la temperatura es un factor que juega en su contra. Tasas de mortandad mucho mas altas en verano que en invierno evidencian este hecho. En competición, mantén el agua de tu vivero fría y oxigenada, reciclándola periódicamente. La combinación de CO2 y amoniaco resulta mortal para los peces. Los tratamientos tranquilizantes y sales sin yodo son efectivos cuando se usan en las proporciones adecuadas. Aplacan el stress de los peces y contribuyen a protegerles. Si no estás compitiendo, no utilices tu vivero: no tiene sentido. Un bass que sangra levemente puede ser mantenido en el agua en espera de que se corte la hemorragia.
Últimas Consideraciones Previas a la Suelta.
No sueltes nunca un pez hasta que pueda nadar por sus propios medios: procura revivirlo cuando sea necesario. Si hay una leve corriente o sopla el viento, mantenlo sujeto de cara a éste flujo de agua hasta que él decida marcharse por si mismo. Con el tiempo he aprendido que el sistema tradicional de mover al pez adelante y atrás para forzar que el agua fluya por sus agallas, no es necesario si anteriormente se ha actuado correctamente.
Trata siempre a los peces con el respeto que todo ser vivo se merece. Y practica el juego del “captura y suelta” educando a las futuras generaciones para que ellos puedan también disfrutar de algo tan fascinante como es la pesca.